Nymphalidae fugam cogitare

Una mañana prometedora se levanta del frío matutino que es cola de la noche, el jardín es un fractal cosmos vibratorio de árboles galaxia que rebosan en vida. Entre estos multiversos de palpitante clorofila auditiva se da un momento; una observación que involucra toda mi percepción, ocurre espontáneamente, sin ser invocada para contemplar el maltrecho vuelo en destino de una mariposa llamada por muchos aquí en centro-america Morfo azul.
Contra toda física gravitatoria se desplaza con sus alas hoyadas y desgastadas; aparentemente está en su desenlace, en su última forma, en su destino como voladora y polinizadora. Pero ésta no es su finalidad. Su evolución contiene una esencia mágica sin duda alguna en conjunto de una tarea; pues ha de llevar a cabo una labor tribal milenaria, que ha surcado el caótico tiempo y espacio, tal vez en muchos otro lugares más y en cantidades y ciclos de tiempo inconcebibles. Esta voladora desgastada descansa de su palpitante camino invisible por unos segundos, cumplirá un ritual de transmitir su herencia genética y depositar sus descendiendes en una planta que sea tanto hogar como alimento seguro para su prole.
¿ Que otras hazañas atravesó esta papilionoidea ? ¿ De que batallas y contra que soles, artificiales lunas incandecentes , nuevos emplumados saurios voladores, antiguos y nuevos retos, ha sobrevivido para fluctuar y declamar su silencioso monólogo al universo ? ¿ Habrá salido victoriosa a través y por su ruta; feromóna de ensueño ? para así, en un hilar único e igualmente lleno de benevolencias y encuentros fortúnos, trascender de lo oscuro -desconocido- para trasmitir a las pupilas y así al sistema nervioso de un gigante frente a ella; algo tan magno y triunfante como lo es su frágil y sigilosa historia, aún en vuelo. Frente y sobre el jardín. Que sin quererlo sigue interactuando con todo lo refente a ella y nosotros.
Que información más amplia trasmite con sus alas desgastadas como banderas abatidas y corrompidas por lo no libre de signos; lo entrópico. Son páginas de libros con relatos de su comarca arbórea. donde dejó parte de si misma, otras muchas veces. Como ha trascendido todo esta forma contraria, para creativamente prevalecer y hacer lo mismo con su especie, familia, simiente. Que símbolo más amplio es su ocaso, su despedida; cual locura de los dioses sordos de nefasta y hermosa sinfonía; pasatiempos de auto-percepción.
Por lo demás no puedo parar de involucrar energía sobre lo nutritivo de esta empresa y su lenguaje innato. Una opera siniestra y sublime, la vida contradice todo lo tormentoso y que es contratiempo adverso a  su adaptabilidad y cambio. Lo único que nos queda es  crear un símbolo, un arañazo, escribir una documentación que intenta recordar su vuelo.
Nathanael Marín
9 de Mayo 2019