La vitrina política.

 

La vitrina política.

 

La vitrina política: tiene muchas luces chinas de colores, sus vidrios son gruesos y relucientes, atrayendo pobres y tonta clase de gente. Claro esto solo: si compras su mercancía.

Siguen esos inocentes creyendo que esa colección es barata, lo que ahí se vende, pero no saben que el dueño del comercio eso pretende. Porque no le interesa nada más que cobrar por sus mercancías. Aveces se visten de ecología, maternales y paternales pretextos decoran hasta sus esquinas.

La vitrina política tiene muchos consumidores, clientes y devotos admiradores : incluso esos que trabajan en comunicación le hacen sus favores. La vitrina Política abre los fines de semana y cobra su mordida. Aveces la decoran con banderas y alegorías que solo llenan los bolsillos de la corrupta camarilla.

Algunas veces propagando una nueva colección sus maniquís usan ropas como las de la gente, otras veces se ponen el sombrerillo de esos que dan risa, de esta manera los maniquíes son usados para promover modas pseudo democráticas. Que salen de viejas mal olientes pacas.

La vitrina política está reluciendo, sus luces y fiestas vendidas traen bolsitas y juegos con promociones. Ferias religiosas y dulce de colores para sus adeptos contribuyentes.

Claro esto solo: si compras su mercancía. La vitrina política: tiene muchos vidrios gruesos que ya están blindados, por aquello de alguna piedra suelta, ahora están 24 horas ¨open.¨ Para competir con la costurera de la esquina.

 

 

Pérez Zeledón

25/9/2019

Nathanael Marín